domingo, 6 de enero de 2013

EL AGUANTE




Hablaba en contra de los “negros piqueteros” como José Elías y ponía cosas en twitter para que las viera Mauro, su jefe, ese joven emprendedor al que no se le veían los límites, que llegaría a donde quisiera, pensaba ella, tan limpio, bien vestido y con la respuesta justa para cualquier cosa. Sabía del país, de economía, de los mercados, de política, él era un capo. Ella lo seguía en twitter pero él a ella no, aunque ella estaba segura de que le chequeaba sus tuits porque él ya lo había hecho con otros empleados que se sintieron mal por eso, pero ella pensaba que eso estaba bien, es el jefe y está en su derecho de saber lo que los otros ponían, seguramente era una cuestión de “clima organizacional”. Ella había hecho esos trainings donde Mauro les presentaba al coach y se retiraba porque seguro que él ya lo tenía re-sabido a todo eso, se notaba que se preparaba para más. Segura de eso, ella tuiteaba algunas cosas a propósito de vez en cuando, trataba de estar al día con los temas del momento del país para que él sepa que ella tenía preocupaciones de ese tipo, o sea “basta de atropellos”, “el país necesita verdadera democracia”, “basta de planes para alimentar vagos”, etcétera. Era el tipo de cosas que ponía Mauro, aunque jamás insultaba a nadie, dentro de todo él era un gerente responsable de una empresa y hay un tema de imagen y de responsabilidad social que hay que cuidar. Pero ella sí podía zarparse un poco, era solo una empleada, pero tampoco ponía malas palabras, usaba el diccionario, y también pegaba cosas de la revista Entrepreneur, no sea que Mauro piense que a ella sólo le importan los chismes, las frases reflexivas y Friends.

Una vez él le regaló un lapicero re-lindo, transparente, de acrílico, que llevaba el logo de la empaquetadora amiga. Ella pensó en eso todo el fin de semana, casi le manda un sms el sábado pero se contuvo, no quería cruzar alguna línea que desconocía, así que hizo lo que hicieron todos: entre los cinco de administración le regalaron una pequeña torta gourmet del día del amigo. Mauro agradecido los invitó a almorzar al restó de abajo donde comían todos los que laburaban cerca. Es de buen clima organizacional, seguro. Ella se le acercó y le comentó que el rediseño del sitio web que él supervisa estaba excelente, acorde con las nuevas tendencias de limpieza y claridad. Brindaron por eso ellos dos solos y ella sintió que tuvo su momento íntimo con Mauro, fugaz pero cierto. Volvió contenta con Leticia. Siempre volvía a su casa con su amiga de la secundaria que la hizo entrar en la empresa. Leticia es como ella pero sin ambiciones, siempre atribulada por los pibes, siempre mal hablada, un poco dejada en su estética y sin twitter. Odiaba Friends. Desde que ella se mudó dejaron de verse los fines de semana, ahora vivían lejos la una de la otra y cada día Leticia seguía viaje como una hora más rumbo a aquellos lugares a donde ella no quería volver ni de visita: ojotas, nenes, perros, cumbia. Una vez cuando hizo horas extras Mauro la acercó hasta el shopping. Mientras comentaban enojados el paro de subtes ella fantaseó todo el camino con que él le propondría ir a un telo y que ella le diría que sí, aunque después… tomando un café, le plantearía qué iba a hacer con su esposa e hijos, qué papel tendría ella en su vida, si sería solo ¿un gato más, Mauro? Pero se despidieron, sin beso, y ella corrió bajo la lluvia hasta la entrada del shopping. Se dio vuelta para saludarlo como diciendo ¡llegué, todo bien! pero el auto ya no estaba.

Ese fin de semana Mauro fue a jugar al golf con Cardozo, su jefe. Decime Ricardo, le permitió Cardozo, y él sonreía mientras recibía un trago liviano con naranja que, según dicen, Cardozo invita siempre a quienes aprecia. Venían también el contador Renni, Lucio Letes el socio brasileño y Javier Prana, abogado. Antes de salir a la cancha se hizo un rito peculiar, todos depositaron las llaves de sus autos en un bol y cerrando los ojos sacaron una cada uno. Mauro puso la suya y sacó la del brasileño, y Renni sacó la de él. El que sacara las llaves del auto de menor valor pagaba los tragos. Suerte, Renni pagaría esta vez. Salieron a la cancha y Mauro fue llevando, sin darse cuenta, los palos de Cardozo, Ricardo. Todos charlaban animados y Mauro se retrasó un poco por una llamada de Claudia, su mujer. En vistas de la cita con el golf de su marido ella había llevado los nenes a lo de su mamá para tenerlos a raya porque sola no daba abasto, para que jodan un rato con sus abuelos. Sabía que para Mauro era importante. Imagináte Clau, no puedo dejar pasar la invitación de Cardozo al golf, voy a demostrar que tengo manejo, que por algo soy business administration y la PYME no es nada más que el primer escalón. ¡Mauro, te tienen cortito, che, trae lo palos! le gritó Ricardo y Prana se le acercó: Siempre lo mismo ¿no? Si no es la yegua es la gata, je, je, dale pibe. La partida se extendió toda la tarde, iba y venía un mozo con johnnie walkers que también Mauro tomó uno tras otro llevando los palos. No quería interrumpir la partida y quedar como ignorante porque podía ser una costumbre que en la primera ocasión el invitado no tirara. Mauro ya había tomado clases particulares de golf, sabía lo que quería, pero en este punto no tenía idea ¿Para jugar tenía que pedir permiso? ¿Esperaban ellos eso? No, desubicado total.

Cuando ya estaban muy picados despotricaron contra las minas, el gobierno y “los pelotudos de la oposición”. Gente que estaba a veinte metros se dio vuelta por los gritos. Mauro hacía rato que esperaba su turno y apenas se hizo un segundo de silencio se lanzó con todo: “¡Lo que pasa es que esos cagones no tienen las pelotas para plantarse, así cualquier pendejo como el Ariel Medina, el patotero de Luis Fernández o el negro Elías van seguir manejando este país!” El exabrupto de Mauro siguió su curso de elevación hacia al crepúsculo, hizo la comba y cayó a unos metros de la banderita. Ninguno se dio vuelta, ninguno lo miró, nadie escuchó. Sintió una presión con un silbido en los oídos, oyó que Cardozo dijo algo sobre el técnico de Boca y que todos rieron. Mauro se sintió mareado, creyó que se desmayaba cuando sonó su celular. Prana lo miró y dijo algo en voz arrastrada que Mauro no entendió. Le dijo a Claudia que iba todo bien. ¿Ganaste? No pero me defendí, le contestó. ¿A qué hora venís a buscarnos?

Mauro volvió en taxi por el pedo galopante que tenía. Claudia estaba ofuscada en casa porque tuvo que volver sola con los pibes y su marido le llegó tarde, borracho y sin el auto. Le preparó un café bien negro y le pidió que le contara. Bah, son unos chotos de mierda. Los voy a cagar. La próxima los reviento a palazos, les lleno el hoyo de bolas. ¿Por qué no te duchás? Estás hediendo. Después te comés un pancho y vas a dormir. Antes de meterse bajo la ducha agarró su teléfono y tiró un tuit.

Ese finde ella no pudo creer lo que leyendo en lo de Mauro. Seguro que le hackearon la cuenta, pobre. En el mundo corporativo la competencia en feroz, usan todo lo que pueden para provocar cosas. Iba a llamarlo pero se contuvo. Escribió un sms pero lo guardó en borradores. Preparó un mate para acompañar la pasta frola que mandó mamá ¡No podía ser! ¿Se habrá dado cuenta que le pusieron eso en su tuit? ¡Hijos de puta no hay respeto esto es cualquiera! Voy a denunciar ese tuit. Se puso a mirar la tele, justo daban la #maratón #Friends la #mejorseriedelahistoria! tiró en un tuit y cerró. Después de cuatro capítulos seguidos no aguantó y llamó a Leticia para contarle lo del tuit de Mauro. ¡Dejate de joder con ese tuiter, boluda, te vas a comer la cabeza! ¡Es que no sabés lo que puso anoche! ¿Ajá… qué? ¡Qué mierda aguante cristina #presidentacoraje!







Juan Anselmo Leguizamón
Santiago del Estero, 2013.

jueves, 5 de abril de 2012

Muestra Artística/ Exposición


RELATIVO Y ABSOLUTO
Muestra en Santiago del Estero

Curador: JAL Nueve Mil
Concepto: Lucas Rubinich

En el Mercado Armonía de Santiago del Estero tiene lugar el ser, o como sea: el ente en tanto ente y el ser en tanto ser (mejor dicho: un "estar siendo" americano, dijo Kusch y los griegos también, "ta ónta") de una manera relativa, sí, como cualquier relativismo cultural de cualquier lugar del mundo con sus singularidades, pero también de manera absoluta porque todo cabe allí, el ser entero, el ser mismo, desde el queso a las bebidas espesas y/o volátiles espirituosas, pasando por los vegetales, de los remedios bajativos a la excitación vital, de lo sólido a líquido, lo seco y lo húmedo, de lo dulce a lo amargo y lo salado, lo duro y lo blando, lo crudo y lo cocido. Lévi-Strauss no podría haberlo dicho mejor, mercado rural y urbano, tradicional en un edificio de la modernidad; incluso Picasso y el Musée de L´Homme de París se lo han perdido. Usted no, todavía está a tiempo, visítela. 

A partir de los "señalamientos" de Lucas Rubinich inspirados en Alberto Greco*.

De lunes a sábados (por la mañana) a una cuadra de la Plaza Libertad, frente al Centro Cultural del Bicentenario, sobre calle Pellegrini.





* Alberto Greco en la primera mitad de los años sesentas comenzó con los "señalamientos". Se trataba de implicar el arte con la vida, sacarlo de las galerías en la forma más radical en tanto el artista construía conceptualmente con elementos de la vida cotidiana un objeto artístico que además podía ser un elemento vivo. Señalaba en un pueblito español a un hombre caminando y rodeaba con una tiza una escena y señalaba eso como arte. En esa tradición es que incluímos estas experiencias. (Lucas Rubinich, 2012)



sábado, 4 de diciembre de 2010

AHORA GAVIOTA

AHORA GAVIOTA


Ahora gaviota bien haces la loca
¿y después te vas a tirar en bata
con ruleros y chancletas
al sillón en la vereda?

Ahora te tomas las cataratas
del Iguazú y las del Niágara
te cagas de risa de las pavas
y puteas en todos los colores

Por el barrio y por el centro
por mil brazos ahora te resbalas
¿después te regalarás a un pelotudo
para que te azote y rompa tus alas?

Ahora que el tiempo no existe
te ríes fuerte del puto mundo
sos una amazona del rock
y hacer pogo todavía garpa

Pero cuando baje el frenesí
¿vas a volver mansa y borrega
al corsé y a las enaguas
para negar tres veces la revuelta?

Que te están esperando las forras
para el sofoco de su abrazo lanudo
que cuchichean "ya se le quitará"
las ovejas que perdieron la piel de lobas

¿Será que al final acabarás
con las fauces y pezuñas limadas
rezando descalza en voz baja
encerrada como todas las demás?




Juan Anselmo Leguizamón
(Santiago del Estero, 2010)

domingo, 28 de noviembre de 2010

LOS IN Y LOS OUT DE ESTA TEMPORADA

LOS IN Y LOS OUT DE ESTA TEMPORADA


In las gafas semicoloreadas
Out los lentes transparentes como de receta
In el lápiz de labios verdes
Out los coloretes en los pómulos
In los novios indies complejos
Out los novios deportistas
In tener amigos extranjeros en facebook
Out tener amigos del colegio en facebook
In los trenes a pila y las damas
Out el pac-man en el celular
In los pelos teñidos de tu color natural
Out las trenzas como Laura Ingalls
In las fotos movidas todos riendo
Out las fotos con vasos de cerveza
In los poetas rusos
Out los poetas libertinos
In las remeras con estampados árabes
Out las remeras de personajes infantiles
In los panchos en la vereda
Out comer pizza en la vereda
In los besos en la esquina
Out los besos en medio del cine
In las botitas de trolita
Out las bucaneros de zorra vieja
In andar en burro
Out ir en ojotas al almacén
In clavarte media sandía
Out beber jugo de mango en público
In laburar en programas del Estado
Out laburar de noche en una gasolinera
In llorar con películas de los sesenta
Out llorar con películas de los ochenta
In tomar agua
Out tomar vinos de colores
In pintar graffitis poéticos
Out pintar graffitis de odio
In grabar el sonido de la lluvia
Out grabar pedazos de recitales
In plantar semillas de vegetales
Out sembrar árboles en macetas
In el puré de calabaza
Out freír papas congeladas
In tararear viejas canciones de películas
Out imitar a la voz de Sandro
In mirar a los ojos
Out mirar la taza de café vacía
In emocionarte con plazas llenas
Out deprimirte por pavadas
In sentir el fuego sagrado
Out hacer pucheros
In reventar granos
Out planchar rulos
In café frío
Out té con ginebra
In las corbatas de la India
Out las medias de red
In charlar por la mañana
Out acostarse sin dormir
In quemar calorías en sexo
Out ir tres veces al gym
In la terraza
Out el auto
In insistir con eso sí
Out ocultarte en los pajonales.




Juan Anselmo Leguizamón
(Santiago del Estero, 2010)

domingo, 21 de noviembre de 2010

A laburar

Sí, es eso, lo que se le dijo a Adán, que hay que laburar, las cosas no llegan solas (igual la sabiduría gitana dice -parafraseo al Teuco: "los que tienen que trabajar es porque no saben hacer otra cosa")  Pero, eso sí, hay que laburar a lo Kelly Rowland. Si no se entiende, bueno, no hay una explicación, es un mood. Ni me refiero a la letra sino -otra vez- al mood.
Nadie dice que es fácil.




PD: mood significa feeling, humour, disposition, fancy, temperament, temper, tendency...






sábado, 13 de noviembre de 2010

Gimme Some Acid House

En el sitio soundcloud hallado cualquiermente la onda de las fabriquetas o galpones donde cundía el acid. Era gente de barrio, muchos de ellos working class hijos, de padres peronistas de Perón y radicales de Irigoyen; aquí entró casi exclusivamente como cosa de chetos (bue, casi como el punk, no vamos a decir que no) pero en la England era otra pulenta. Otra de las tantas cosas que hay que cambiar en LA ARGENTINA del Diego. El libro de ocasión es "Acid House" del mismo autor de Trainspotting, Irvine Welsh. Son relatos cortos, algunos más otros menos zarpados, hay grosos y medio boludos y uno que me hizo acordar a Houellebecq por esa tierna tristeza de la historia. Hay disco (más colgado y duro que este mix) y cortometrajes basados en los relatos. Metele que se hace tarde.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Rentrée

Volviendo.

lunes, 1 de febrero de 2010

Atorrante



Fogwill cover por Fogwill

martes, 18 de agosto de 2009

POESÍA POR TELÉFONO 2

Para los adictos a leónidas del facebook.

lunes, 17 de agosto de 2009

viernes, 15 de mayo de 2009

La jeta literaria



La jeta literaria

Espacio rotativo de apreciación artística. En construcción permanente.

Santiago del Estero. Año 1. Mayo de 2009.


Decir sin bozal. Escuchar sin tapones. Articular entre iguales. Complementar entre distintos. Decir de nuevo. Por la libertad creativa. Tomar la palabra y darla. Decirnos. Perder el miedo, la chatura, la abulia, la nada. Abrir. Escucharnos. Descubrir lo que nos mueve, estimula, empuja, alimenta. Lo que potencia y libera. Darlo. Pasarlo. Hacerlo circular. Comunicarnos. Desamarrar. Desencadenar. Decir. Escuchar. Crear.


Cada encuentro está dedicado a un autor/a conocido o desconocido, central o marginal, cuya obra tiene valor especial para uno de los participantes, quien lo presenta a los demás como referente o como algo movilizador para la creación literaria: puede tratarse de un escritor de narrativa, poesía, letrista musical, de cómic, etcétera.


Sumate. Es muy sencillo: elegí a tu autor/a y contanos porqué te gusta y es valioso conocerlo; contanos algo de su vida, cuáles son sus temas, su estilo, y lee, mostrá cómo está hecha una obra suya. Se trata de una exposición de 30-40 min. Luego todos dialogaremos abiertamente. No se necesita ser profesor/a, sino algo mejor: un/a apasionado/a.


Son 12 encuentros al año, todos los 1º y 3º sábados de cada mes, de Mayo a Noviembre.
Horario: De 16 a 18 hs.
Lugar: Biblioteca Provincial 9 de Julio, Sala 1º Piso, Buenos Aires Nº 131, Santiago del Estero(Gracias a Jorge Rosenberg)


Te esperamos.



Unite al grupo Facebook: La jeta literaria.

Correo electrónico: lajetaliteraria@gmail.com

martes, 24 de marzo de 2009

Sobre el libro "Las teorías salvajes"

REVISTA PLANTA n7 marzo 2009

Un juicio sobre Pola Oloixarac
Análisis de Las teorías salvajes en sus niveles estilístico, cultural y político. La filosofía, el Zeitgeist y la agenda del progresismo
Por Damián Selci y Nicolás Vilela, aquí

jueves, 26 de febrero de 2009

EL MANIFIESTO DEL DIABLO

Sobre de “The Palermo Manifesto” de Esteban Schmidt (Emecé, 2008)


“Quería cambiar el mundo. Ahora solo quiero
largarme de aquí con un poco de dignidad”

Lotus Weinstock (cit. por Justin Bond en
SHORTBUS, John Cameron Mitchell, 2006)


"Como los criminales, como los novios y como
los cobradores, yo regreso siempre..."

Enrique Santos Discépolo
Un monólogo brutal. Como diría La Moria en los ochentas: ¡Brutal, Esteban! Primero veamos lo que dijo cierta prensa hasta el momento: "Si fuese un newyorker sería una celebrity de Queens y haría stand-up en bares pro-argentinos, pero bueno, es de Caballito y transita Palermo" (The 2nd New York Review of Books); "Un sujeto lamentable con observaciones brillantes" (The Crooner of Confusion Review); “Una fina exploración del patetismo de principios de siglo in the Peronist / Maradonian´s/ Apache´s/ Ginóbili´s / Messi´s Argentina" (Al Palo Quarterly); "Con su alter ego Estebitan inventa el cool trash post-noventas. Agárrese fuerte, lector" (Rico Tipo); "Con estas 180 páginas Schmidt se revela como el easy-rider porteño de la era blogger" (Rajá Magazine); "El Pepe Argento lúcido: si Francella fuese literato y pasilleara en sociales escribiría un libro como éste" (Revista Pendencia); "Toda la carne en el asador. Un poderoso insight sobre los sueños, ingenuidades y la roña que soportó toda una generación de tiernos jóvenes educados e interesados en política. Para leer en el yate rumbo a Floripa" (lagrasasequitaconlimon.blogspot.com); "El radicalismo necesita recuperar a sus muchachos, como éste, y si no que se venga nomás al peronismo que siempre los puede contener a todos" (Antonio Cafiero con Chiche en Radio 10)

It is Deconstructing, compañero… Oye, pues, reseña lo que se dice una re-seña es volver a señar algo que se pretende tener, adquirir, conseguir, o sea marcarlo, decir “esto es casi mío” pero si se reseña es porque perdiste la seña anterior o bien porque reafirmas que lo quieres aunque todavía no es del todo tuyo, es “más que casi” mío pero no es “del todo” mío; y es como hacerle el bookmark, ¿viste (o está en bolas)? Como me dijo un chabón re-cool: “guardia con esa piba que ya le hice el bookmark”), o sea ponerle un señalador y apuntar ahí algo, digo: para anotar o bien para disparar pero más como para calcular el tiro, porque Estebitan es el que dispara a boca de jarro, pero tampoco es para dispararle, es decir: para huir de él o de lo que dice (¿o sí? Tal vez sí, si lo pensamos bien) de salir corriendo ¿de dónde? ¿De Palermo? Llegamos corriendo y nos vamos corriendo, rajando ¿a dónde? ¿Rajando qué: el aire, la tierra? Puede ser: como Renton y Spud escapan de los guardias de minimercado al ritmo de Lust for life. Pero si la tardecita es cálida no, y si esta noche en el depto la honey nos enjabona mientras sorbemos un Chivas y habla el Pocho por el winamp, naahh, todo bien. Pero también se corre como se corre un mueble, o te apartas del camino del tren: te corres para que no te lleve puesto; o el ¡corréte, man! que profieren los que “sí la ven”, los que ven cómo es la cosa y les estorbas, te metes en el medio, Esteban, man; pero también cuando te corres de lo habitual, de la diaria, del diario, del daily, de lo ordinario y de la rutina que te carcome, de la rutina que te arruina y te mueves de la foto postal, de lugar, del lugar, re-mueves y dale que le das, le das, le das, le das, le das y le das para que tenga y hasta que te corres también (acabas)
Ok, pero a mí la rúcula me gusta. ¿Dónde estaba, en Siberia? ¿Se cultiva en secretas macetas como la ganja? Solo en Palermo, no hay en las verdulerías de barrio en Santiago del Estero. Claro (Claro sí hay) achicoria con sardo no vale ¿quenó? Pero hay una pizzería que tiene, pero la deben comprar importada en el Híper Libertad que también tiene arroz negro de Italia a setenta pesos la caja y el sushi instantáneo. Aquí en Santiago comemos asado, locro y comida árabe porque somos unos machos tremendos. Sin embargo, Estebitan no habla de la rúcula y hace bien porque es re-barato pegarle a la rúcula como símbolo palermitano. Pegarle a un vegetal, loco, no da (diría Schmidt) Lo que sí nota es el cambio del menú, el abaratamiento: pasar de ofrecer los pescados copados del sur por los pescados de río, que al ser de río y de por ahí son “más pescados”¿mentendés? Ponele un surubí empapelado de Entre Ríos (la provincia, no la banda copada) que medio que no da pero igual la semiosis, que es infinita y todo lo transfigura, hizo que ahora para un golden boy de la city porteña (o un silver boy, incluso un bronze boy, que nadie se quede afuera) sea muy copado llevar a su novia la costurerita o la empleada del mes de Pumper (ok, seamos por un rato ochentas boy) a comer un “pescado de río” cortado a machete en Palermo –y la mamá de la piba tan chocha como asustada. Esto también nos cuenta Estebitan –que usa machete- y esto cuenta para él, porque la cuenta del restó sigue igual de alta, pues Pistola Moreno hasta acá no llegó. Lo único que no tiene vuelta es la caída del bar El Coleccionista de Caballito cuando los mozos pasaron del saco té con leche al floreado y chau, adiós, da para tango mal; y atención el día que pasen al animal print -como se le dice ahora al estampado porno- porque la cosa sí que se va a poner pesada, man. Barrios caen, barrios se levantan. Caballito/Palermo: Panchos al paso en un kiosco/Fritanga Thai en el Festival Good Mourning. “Un mundo de sensaciones, un mundo de vibraciones” que nos regala la verba florida de Estebitan en su mitin de Palermo (o sea: meeting ¿tá? que no dice nada de Florida aunque sí de un hotel del downtown o sea del Bajo) desde su modesta tribuna en la esquina de Borges y Paraguay, una encrucijada que vendría a ser como la Biblia y el Calefón, Minguito y San Martín, Faena y Discepolín.
Imaginemos un rapeo with attitude: Elige la vida en Honduras / pero no-te-confundas / no necesitas vacuna contra la malaria / ni llevar Off gel-crema-aerosol / elige la vida en el centro / de la contrarrevolución. Y en permanente transcurso yendo por la vida Estebitan hace trainspotting en el pasonivel que corta la calle Honduras: en el iPod nano oye sobre Ziggy Pop (Lust for life) la voz de la conciencia que le susurra mientras pasa a todo trapo el tren: “Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family, Choose a fucking big television, Choose washing machines, cars, compact disc players, and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol and dental insurance. Choose fixed-interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisure wear and matching luggage. Choose a three piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing sprit-crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing you last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked-up brats you have spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life.”
Well, entonces rebobinemos con Estebitan ahora cómodamente echados del mundo y cuasi-despiertos en un bar con mozas onda Bruce Lee por efecto de la danza butoh, y seguiremos escuchando: Choose Thai fried food. Choose Mama Racha. Choose L´ Eclipse du Livre pero pedí prestada una mac con batería de seis horas porque no hay onda con los cables. Choose Amapola. Choose Pencils and Clips form the MOMA. Choose Coca Zero and Body Pump. Choose Un Gallo pero no para Esculapio que ya fue. Choose Cañas de la India. Choose Jabones en Frascos. Choose a Wok. Choose a home in Briyit Bardo´s Buzios with a hot afrobrazilian maid. Choose Baby Cotton NOT Once. Choose Palms and Amor Líquido. Choose el Riojano, el Aburrido y el Cabezón. Choose Espacios políticos. Choose No votar. Choose Surfing the PJ on all its waves. Choose CBC´s Foucault. Choose FLAXO. Choose Magdalena. Choose Being in Gesell. Choose Hacer Algo en el Rojas. Choose Boga con Ajenjo. Choose Habermas and Tito Bacman. Choose el spleen de Uruguay. Choose Barugel y Azulay. Choose life.
Me parece bien que este lanzallamas, y llamado a las lanzas (y contra la Gran Avivada Argentina de “la llama que llama”, además), en la ficha para bibliotecas de la página seis se lo encuadre en “Ciencias políticas” aunque sea literatura del subgénero “monólogos al palo”; porque es un libro político en todos los sentidos que quiera dársele a esta palabra, incluso que “lo personal es político” porque, obvio, está atravesado por el lazo social” -el amoroso, por ejemplo: Leonardo Favio se anotó en el PC por una mina y está todo bien- y porque estaría bien que los muchachos y chicas alistándose en esa rama de las ciencias se crucen con Estebitan, nieto perdido de Adorno y bisnieto de Ambrose Bierce. Este libro construye puentes al deconstruir y sí, está escrito en voz alta. Como señala Artemio “Clearwater” López los setentas tienen sus mil y un relatos pero después hay badén, agua de borrajas, un hueco, y digo yo que parece que la democracia nos quedó poco heroica para contarla. Había que contar desde otro lado y hacía falta hacer relato. Este es el único tal vez por su estilo y polenta sobre esa cosa post setentas llamada ochentas, noventas y después (sí, salió una antología sobre los noventas pero éste divierte y quema) y llegando hasta, o mejor: arrancando desde el 2002. Entre los asesores y técnicos multinorma que vienen aportando diagnósticos –léase “fabricantes de humo”, según Estebitan- que certifican una vez más el naufragio, los usos y costumbres del progresismo y la siempre, ay, dicen inicua dirigencia del meta chorizo que mañana ganamo´, Estebitan es un ex joven político dice que retirado, veterano de la juventud, aunque sostiene pertenecer a la “ultra”: los diez mil que valen la pena en este país pero que están fuera, out, y que todavía no se fueron a Barcelona (donde sí se darán cuenta de quién sos realmente y de lo que valés) Por ahora nos quedamos como nos deja Estebitan, en sintonía con el compañero argelino que en paz descanse Derrida: en el balance(o) de esto y aquello, vuelta y vuelta, en el baile de los espectros, en el banquete de pordioseros con el brindis por lo que venga -somos aliados tácticos del futuro- y maquinando bufonadas disfrazados con los vestidos pesados, decadentes y raídos con los que dijo Marx que se sale del closet de la historia.


Posdata: POSTGRADUATED SUMMER SEMINAR.
A continuación adelantamos nuestro TEMARIO del libro de principio a fin.
The Palermo Manifesto
Suiza. Somos esto. Los 80. Verde democracia. Radicales: La Claringrilla y la Guerra del Peloponeso. Y los 90. Adiós al prusianismo del comité. El 2001. Reconstruir. Apocamiento Now. No voto y qué. Dieta. Ocuparse de Uno mismo. Pobre hace tenis y no tiene para el taxi. Somos esto. Esplendor y caída de Caballito. Pon un poco de Flaxo en tu vida. Anagrama puede esperar. Introducing Manteca al techo. Ministerios con baños horrendos. Ahora pescados de río. Uruguay in my mind. Manteca otra vez. Introducción a No Toca Botón. Volver mil veces de exilio. Vamos al Rojas. Talk shows y GH. Trayectoria estelar. Utopía con U de Uruguay. Un habitué de La Celeste. Camila pediodizta. The Filmus campaign. Proletas de la prensa: movileros humillados. Tomasito en el Espacio, a tiro del investment grade. La densa realidad y las Ciencias Políticas. Un cierre. 2002: año cero. Bares y librerías de Palermo. Good Mourning, joven argentino. El eclipse de la ilustración. Una ucraniana hace mejor patria. El signo televisivo. Mariconeemos expropiando. Perdimos: estamos contentos. PRO Dance. Somos esto. Perón no laburó. Somos esto. Apocalipsis. Linda tarde para pasear. Agradecimientos. Fin del libro.
Trabajo Práctico: Hacer un cuadro comparativo de la “Ultra” con la película Fight Club y proponer diseños de remeras, afiches, banners, calcos y pins con la cara de Edward Norton y la frase NO W E CAN.

domingo, 15 de febrero de 2009

Todo el mundo sabe o debería

saber que la grasa se quita con limón.